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José Vaesken, es un mecánico paraguayo de 26 años, que generó un dispositivo, el cual permite que las motos funcionen utilizando agua como combustible. Y no desea recibir dinero a cambio de su invento, solo pide a cambio el ingreso a la carrera de Ciencias Químicas.

Tomado de: La Bioguía, artículo: Mecánico logró que una motocicleta funcione con agua en vez de nafta en octubre 29 de 2014

El joven, oriundo del departamento de Guairá, se acercó a la Universidad Nacional de Asunción (UNA) con el objetivo de llevar a la Dirección General de Investigación científica y Tecnológica planos e instrucciones para construir una “celda generadora de hidrógeno y oxígeno para motocicletas”. Las autoridades sorprendidas, recibieron y estudiaron la propuesta.

Los documentos que entregó a la UNA son una ilustración gráfica del generador, y las fotocopias de unas tres de hojas de cuaderno cuadriculadas, en las que anotó a mano las instrucciones para la fabricación del mismo y el procedimiento para unirlo al motor de la motocicleta.

El funcionamiento del generador se basa en el proceso de electrólisis: por medio de una corriente eléctrica a través del agua se produce la descomposición en los gases oxígeno e hidrógeno, que en combustión posibilitan el movimiento del vehículo. Una vez instalado el mecanismo, se requieren algunas reformas como aumentar el voltaje del volante magnético de la moto y modificar el tiempo de chispa del motor.

Funcionamiento: Hidrógeno y Oxígeno

La base del funcionamiento del generador creado por Vaesken es la electrólisis, el proceso por el cual una corriente eléctrica separa el hidrógeno y el oxígeno que componen el agua. El hidrógeno actúa como agente comburente, y el oxígeno hace de carburante, produciendo juntos la combustión que posibilita el movimiento del vehículo.

El dispositivo es instalado y se requieren algunas modificaciones menores al vehículo, como aumentar el voltaje del volante magnético de la moto y modificar el tiempo de chispa del motor, demasiado lento para la reacción con el hidrógeno.
Inclusive representa una ventaja en el aspecto de las emisiones, dado que lo que emite un motor que funciona por este procedimiento es simple vapor de agua, en vez de monóxido de carbono.
Según estimó Vaesken, la modificación de una motocicleta para que funcione con agua en vez de nafta no debería costar más de 600.000 guaraníes.

Según explicó José Vallinotti, el abogado que apoya a Vaesken como mecenas, esta es una idea que ya surgió en varias partes del mundo, pero que por alguna razón nunca pudo ser patentada, ya que en cada intento surgía algún reclamo que terminaba por parar el trámite.

Según comentó finalmente, el propio Vaesken puso a prueba el rendimiento de su motocicleta funcionando a agua con un viaje de 250 kilómetros y otro de 200 kilómetros con nada menos que unos 8 litros de agua. Como aporte al medioambiente, se produce menor daño a la capa de ozono y lo que se emite es vapor de agua en lugar de monóxido de carbono.

Vaesken presentó los documentos de su descubrimiento como donación y dejó en claro explícitamente que no desea recibir dinero a cambio de su invento. Lo único que aceptaría a cambio es que la universidad le permita estudiar ciencias químicas.

Un grupo de estudiantes holandeses desarrolló el primer automóvil familiar que funciona con energía solar. El prototipo, llamado Stella, puede recorrer 800km con una sola carga y alcanza velocidades de 130km/h.

Tomado de: Bioguia, artículo: Stella: el primer automovil solar familiar en octubre 31, 2014

El vehículo, desarrollado por por 21 estudiantes holandeses del grupo Solar Tam Eindhoven con base en la Universidad de Tecnología Eindhoven de Holanda, tiene capacidad para cuatro personas. Pesa 390kg, mide 4.6 m de largo y menos de 1,2 m de alto. Su estructura está hecha de fibra de carbón y su forma aerodinámica ayuda a aumentar su autonomía. Los paneles solares de 1,5 kilowatts, que tienen un costo aproximado de US$4,260, le dan la energía a la batería de litio del auto. En la parte de atrás, éstos se elevan para revelar un baúl.

Stella Produce el doble de energía de la que consume para conducir en distancias normales. Así, puede recorrer 800 km con una sola carga a velocidades de 130km/h gracias al gran panel solar que está colocado por encima del vehículo. Esto no sólo hace que se cargue solo, sino que en un día de sol permite aumentar la distancia que es capaz de recorrer.

El vehículo está pensando para realizar desplazamientos por carretera, a diferencia de los otros automóviles solares diseñados para competición. Aún así, ganó la carrera World Solar Car y obtuvo la clasificación Michelin Cruiser por completar un viaje de 3.000 km desde Darwin a Adelaide en Australia en 2013. El modelo fue presentado en la National Drive Electric Week, una de las ferias de coches eléctricos más importantes del mundo.
Además de ser el primer automóvil solar familiar, posee otras características innovadoras: le muestra al conductor cuándo van a cambiar las luces del semáforo e incluye un volante que se expande cuando funciona a velocidad y se contrae cuando anda más lento.

“Fue genial ver a todas las personas mirándonos; apurándose a sacar sus celulares para tomarnos fotografías mientras manejábamos,” le dijo Lex Hoefsloot, el director Solar Team Eindhoven a Dailymail luego de que el vehículo recorriera los 619km que separan Los Angeles de San Francisco. Los creadores de Stella esperan que el vehículo sea producido en masa y se vuelva común en las carreteras.